viernes, 20 de mayo de 2016

Joe Iljimae: "Escribir es ver la infelicidad cara a cara y luchar ferozmente contra ella".

Joe Iljimae, es un escritor muy talentoso y un periodista muy dedicado a su trabajo. A continuación conoceremos un poco más sobre Joe, en la siguiente entrevista.


Foto: Joe Iljimae (Facebook personal)


¿Quién es Joe Iljimae?

Para ser franco contigo, Mario, no lo sé. Nunca he llegado a saber quién soy yo y creo que nunca jamás lo podré saber. Y eso está bien. Yo diría que más que bien, pues el no saber mucho de uno mismo te lleva siempre a cuestionarte y pensar qué habría sido de ti si supieras quien eres realmente. 

El no saber de nosotros nos hace pensar y, como tú sabes, pensar nos civiliza. Si supiéramos quienes somos, tal vez nos suicidaríamos en masa o nos volveríamos locos de tanto estupor y asco. Ya no nos mataríamos los unos a los otros como sucede en nuestra realidad, sino terminaríamos matándonos nosotros mismos al descubrir que nuestra vida no tiene sentido. Es una cosa muy rara, pero también bastante interesante. 

Los filósofos griegos no se cansaban de repetir el aforismo: <<conócete a ti mismo>>. Yo creo que lo decían medio en broma porque sabían que es imposible llegarse a conocer del todo. En ese sentido, te diré que yo no sé quién soy. Y creo que es mejor así, ya que el hecho de ignorar muchas cosas de mí como persona, me hace escribir y reflexionar y eso me gusta y divierte mucho.    

Foto: Joe Iljimae (Facebook personal)

¿Te gusta el fútbol, eres simpatizante de algún club?

No me gusta el fútbol. Antes me gustaba un poco, pero terminé de perderle el gusto al aprender a boxear y a montar skateboard. Boxeaba con los muchachos de mi barrio en Ñaña, frente al cerro El Inti o dentro del canchón de tierra y arboleda de mi amigo Elías. En aquella época todos los chicos del barrio éramos de la “U” aunque no quisiéramos serlo. Era una obligación. Una consigna. Supongo que por eso todavía lo sigo siendo, pero, como siempre, sin mucha convicción. 

¿Desde cuándo empezaste a escribir?

Creo que todo empieza en el colegio. Yo me enamoraba siempre de las chicas que eran de grados superiores, de las más grandes, de las más altivas. Y lo que hacía era escribir cartas o cuentos en honor a ellas. Algunas veces se las entregaba y me ganaba su amor. Otras (la mayor de las veces), salía herido. 

También recuerdo que mis familiares me regalaban libros bíblicos con dibujos. Recuerdo uno claramente: La Biblia Ilustrada. Este libro era la transcripción literal de La Biblia en dibujos. El Génesis, el Éxodo, Levíticos, Números, y todos los libros y sus historias en formato imagen. Entonces lo que yo hacía era modificar los diálogos que tenían los personajes en el mismo libro. Cogía un lapicero y, por ejemplo, hacía que Lot le diga a Sara que había estado enamorado de ella y que, por su eterno amor, abandonara a Abraham y se fugaran juntos. O hacía que Sansón mandara a la mierda a Dalila o que Juan hablara largos parlamentos con los ángeles que ve aparecer en sueños. 

Y cosas así. Tal vez eso fue mi primer impulso para escribir. Querer modificar las cosas, querer modificar (a mi manera) la realidad que nos quieren imponer desde que nacimos.


Foto: Joe Iljimae (Facebook personal)


¿Qué significa escribir para ti?

Destrozarte, hundirte, salir a flote mucho más jodido que antes. Ver la infelicidad cara a cara y luchar ferozmente contra ella. 

¿Cuáles son tus escritores favoritos?

Nathan Zuckerman, Roberto de Passavant, Jeffrey Aspern, Iván Petróvich, Emilio Renzi, Hank Chinaski y Jamal Wallace.


¿Además de escribir, tienes otro pasatiempo?

Sí, hacer el amor.

¿Cuál es la definición de la cultura?

En nuestra patria y en nuestros tiempos: política.

¿Qué es el arte para ti?

Una explosión.

¿Cómo nace la idea de publicar tu primer libro de cuentos ‘Los Buguis’?

Nace de la soledad. Yo era el más chico de los muchachos de mi barrio. Cuando ellos se hicieron mayores, yo me hice adolescente. Entonces ellos maduraron y empezaron a realizar cosas de adultos, de gente responsable. En cambio yo, yo perdí a un grupo de amigos con quien atravesaba el río, peleaba en el cerro, pintaba las paredes de los vecinos, cazaba pajaritos y rompía los focos de los postes a hondazos. Los perdí a todos porque dejaron de ser niños y adolescentes. 

Así me vi solo y sin camaradas con quienes poder sobrevivir. En ese contexto comencé a fantasear historias que me hubieran gustado que sucedan o a terminar aventuras que estuvieron a punto de suceder pero que, por cuestiones del destino, nunca sucedieron. Desde entonces miles de relatos o estructuras de relatos empezaron a escribirse, a esquematizarse en mi cabeza. 

Mucho tiempo después, tras renunciar a mi trabajo como periodista, escribí de golpe un aproximado de sesenta relatos, todos unidos por Los Buguis y Ñaña, y solo tuve que discriminar los cuentos que no se ajustaban a mi proyecto de libro y los cuentos que Javier Arnao (El Caminante) y Eric V. Álvarez, destruían por ser terriblemente malos. 

De hecho, el primer borrador contaba con quince relatos. Con mis editores de Paracaídas, Juan Pablo Mejía y Melissa Pérez, eliminamos seis cuentos para darle más concisión y coherencia al libro. Así, después de todo eso, nació Los Buguis.


Foto: Joe Iljimae (Facebook personal)

¿Los Buguis existieron?

Sí, y éramos muchos. Entre diez o doce niños. Todos fuertes y hermosos y robustos y con ganas de reventar a todos los adultos.  


¿En esta colección de cuentos existe un orden secuencial establecido entre cada historia?

Los cuentos son independientes, pero también pueden leerse de manera conjunta, como una suerte de novela fragmentada. Esto no fue planeado ni esquematizado. Nació de manera natural.  


¿En tu libro podemos encontrar temas de fondo como la amistad, lealtad y la venganza en cada una de las historias, cuál crees tú, que sea la característica que más destaca en el libro en forma general?

Creo que el epígrafe lo dice todo. <<La primera pasión de los adolescentes no es amor del uno por el otro, sino de odio contra todo>>. Elegí esta frase cuando leí, totalmente impresionado y poseído, la novela de Musil, Las tribulaciones del estudiante Törless. Creo que el odio contra todo sería la característica general de los personajes del libro.  


¿De los nueve cuentos que forman parte de tu libro, para ti cuál es tu preferido y por qué?

Me gusta Todo está muy bien, pues fue el último cuento que escribí y es, irónicamente, el relato que cierra el libro. En este cuento dos de los personajes ya son mayores y se vuelven a ver las caras después de mucho tiempo. Hay una tensión y un punto de quiebre que hacen que, como en casi todos los cuentos, los personajes terminen heridos o desligados para siempre. Además, tiene un tufillo a género pulp que me agrada mucho. Y su final está muy bien. 


Foto: Joe Iljimae (Facebook personal)


¿Hace poco obtuviste el tercer lugar en el concurso: “El cuento de las 1000 palabras” de la revista Caretas, que puedes decirnos de esta experiencia?

Solo puedo decir que los concursos literarios no determinan jamás el valor o talento de un escritor. Solo sirven como impulso y, tal vez, como incentivo innecesario. Después llega a ser un oscuro artefacto que ciega al creador. Hay que tener cuidado con esto de los concursos. Ayudan en un principio a darte a conocer o a entregarte cierta “notoriedad”. Luego, se transforma en un mal endémico para el escritor.


¿Cuál es el proceso que tienes para realizar tus escritos?

Ni uno en especial. Solo sentarme y transcribir todo lo que ya fui escribiendo mentalmente durante muchos días. Luego, corregir y enviárselo a mis amigos para que destrocen o salven el texto con sus observaciones. Después, dejarlo descansar y corregirlo de nuevo. Eso. Solo eso. Sin embargo, lo más importante y difícil de todo, es el sentarse a escribir. Ir contra el deseo de vagabundear o pasarla muy bien fuera de tu escritorio, escapar de la soledad y del trabajo creativo, fugarse del habitáculo donde se escribe o pergeña los textos, eso es lo más duro y arduo del proceso creativo. Y con eso uno debe luchar siempre. Evitar el No, la negación del trabajo de una obra, el síndrome bartleby como diría Vila Matas.    

¿Qué es lo siguiente para Joe Iljimae como escritor?

Contestaré lo que diría mi buen amigo Eric V. Álavarez: “Mi siguiente paso como creador será arrojar a Dios al infierno y embriagarme durante un mes con las hijas de Lot”.

¿Piensas publicar pronto un nuevo libro, y de que tema sería?

Sí. Tengo una novela lista. Es una novela que trata de muchas cosas (literatura, política, viajes, descubrimiento, historia, amor, etc.), pero sobre todo trata de la historia de un perro revolucionario chileno: El Negro Matapacos. Es una novela de más de trescientas páginas.

¿Cuál es tu expectativa que tienes para el futuro?

Sobrevivir.

¿Para culminar la entrevista, que mensaje les puedes dar a los jóvenes en general?

Que hagan el amor y sean felices.

Muchas gracias por tu tiempo y paciencia, Joe. Todos los éxitos, en tus futuros proyectos.

Datos de interés:

Joe Iljimae (1990) nació en Lima, Perú. Graduado en la escuela de periodismo de la Universidad Peruana Unión (UPeU). Ha trabajado como periodista en diversos medios de comunicación. Ingresó como reportero en Radio San Borja. Poco después entró como redactor de actualidad al portal web Perú.com, del grupo El Comercio. En el año 2010 formó parte de las filas de Radio Programas del Perú. También creó el espacio cultural Cronopios y Famas donde realiza entrevistas a diversos personajes vinculados al mundo de las letras. El 2014 quedó como finalista en el concurso de cuentos Copé de PetroPerú, el 2015 ganó el concurso Narrador Joven “Marco Antonio Corcuera” y obtuvo el tercer lugar en el Concurso de Cuentos de las 1000 Palabras de la Revista Caretas. Ha publicado su primer libro de relatos “Los Buguis” ( 2015- Paracaídas Editores) 


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